
La aparición de nuevos mensajes atribuidos a DefacePerú tras la falsa alerta de terremoto de magnitud 8.7 enviada mediante el sistema Sismate ha comenzado a cambiar el enfoque del caso. Lo que inicialmente fue interpretado por usuarios como un posible ataque informático contra plataformas de emergencia del Estado ahora empieza a ser visto en redes sociales como una operación orientada a instalar narrativas políticas relacionadas con un supuesto “fraude electoral”.
La noche del miércoles comenzaron a circular nuevas alertas y mensajes vinculados al nombre del colectivo hacker peruano. El primero apareció a las 7:53 p.m. y decía: “HOLA PERUANOS LES HABLA DEFACE PERU. FRAUDE ELECTORAL. NO SE QUEDEN CIEGOS. DIVIDE Y VENCERÁS”.
Minutos después, a las 8:24 p.m., se difundió otro mensaje con el texto: “DEFACE PERU IN THE HOUSE. CURWEEEEEEEEEEEEN”, acompañado nuevamente de un enlace hacia un canal relacionado con “DefacePeruX”.
La narrativa política comienza a desplazar la teoría del hackeo
La difusión de mensajes repetitivos sobre fraude electoral ha llevado a usuarios y analistas digitales a cuestionar si el objetivo principal realmente era demostrar una vulneración tecnológica al Sismate o utilizar el impacto de las alertas masivas para amplificar un discurso político en un momento sensible del escenario electoral peruano.En redes sociales, varios comentarios comenzaron a sostener que el caso tendría más relación con propaganda política y manipulación de percepción pública que con una operación clásica de hacktivismo.
Uno de los elementos que más dudas genera es que, pese a las menciones a DefacePerú, el colectivo no ha publicado hasta ahora comunicados oficiales, evidencias técnicas ni mensajes reivindicando directamente la autoría de una supuesta intervención sobre los sistemas estatales.
Históricamente, el grupo se ha caracterizado por asumir públicamente sus acciones digitales y exponer pruebas de accesos o vulneraciones. En esta ocasión, sin embargo, la presencia del nombre del colectivo aparece únicamente dentro de mensajes difundidos masivamente y asociados a consignas políticas.
Usuarios hablan de una posible operación de distracción
A medida que comenzaron a circular nuevos mensajes, usuarios en X, TikTok y Facebook empezaron a señalar que la insistencia sobre un supuesto “fraude electoral” estaría intentando aprovechar el impacto emocional generado por las alertas sísmicas para posicionar narrativas políticas entre la población.Otros comentarios apuntaron a que el uso de frases virales y expresiones propias de internet buscaría desviar la atención pública del verdadero origen de las alertas y trasladar el debate hacia figuras mediáticas o personajes digitales fácilmente reconocibles por comunidades jóvenes en redes sociales.
La aparición de expresiones como “CURWEEEEEEEEEEEEN”, ampliamente utilizadas en espacios de streaming y entretenimiento digital, fue interpretada por algunos usuarios como un intento deliberado de introducir elementos virales o de cultura de internet dentro de un contexto de alarma nacional.
Para distintos analistas en redes, esto debilita aún más la hipótesis de un ataque tradicional de ciberactivismo y fortalece la percepción de que se estaría utilizando la imagen de DefacePerú para construir una narrativa política alrededor de las elecciones.
El contexto electoral aumenta la sensibilidad del caso
El episodio ocurre en medio de un escenario político marcado por la cercanía de la segunda vuelta electoral, contexto que ha incrementado la preocupación sobre posibles campañas de desinformación y manipulación digital.Usuarios señalaron que las referencias constantes al “fraude electoral” coinciden con discursos impulsados durante los últimos años por sectores políticos que cuestionaron resultados electorales y promovieron denuncias sin pruebas concluyentes.
La utilización de herramientas de comunicación masiva asociadas a emergencias nacionales ha generado especial preocupación debido al alcance que poseen sistemas como el Sismate, diseñado precisamente para alertar a millones de ciudadanos ante terremotos, tsunamis y otros desastres.
Especialistas en comunicación digital advirtieron en redes sociales que mezclar mensajes políticos con alertas de emergencia puede afectar la credibilidad de sistemas oficiales y generar desconfianza ciudadana ante futuras emergencias reales.
Persisten dudas sobre el origen de las alertas
Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente que el Sismate haya sido hackeado. Tampoco existe un pronunciamiento técnico definitivo que explique cómo se difundieron los mensajes relacionados con el falso terremoto de 8.7 frente a la costa peruana.La ausencia de confirmación oficial sobre una vulneración, sumada al uso reiterado de mensajes políticos y referencias virales, ha abierto un nuevo debate sobre si el caso responde a una operación de propaganda digital más que a un ataque informático convencional.
Mientras continúan las investigaciones y las especulaciones en redes sociales, el episodio deja en evidencia el impacto que pueden tener las plataformas de alertas masivas cuando son utilizadas para difundir mensajes ajenos a situaciones reales de emergencia.
La principal preocupación ahora no solo gira alrededor de la seguridad tecnológica de sistemas como el Sismate, sino también sobre la posibilidad de que herramientas sensibles de comunicación pública sean utilizadas para influir políticamente en contextos de alta tensión electoral.




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