
A través de su cuenta en la red social X, la comunicadora escribió: “Escuchando al que acaban de hacer presidente, no llega a 28 de febrero”. En otro mensaje añadió: “Con Jerí había dudas, con Balcázar, certezas”. Sus comentarios se difundieron rápidamente en redes sociales y reavivaron el debate sobre la estabilidad del Ejecutivo en un escenario marcado por constantes cambios en la conducción del Estado.
Un relevo en medio de la inestabilidad
José María Balcázar, abogado de 83 años y congresista por Perú Libre, fue elegido por el Parlamento para encabezar la Mesa Directiva y asumir la conducción del país tras la salida de José Jerí, quien había reemplazado a Dina Boluarte luego de su destitución en octubre de 2025. Con este nombramiento, el país suma a su octavo mandatario en menos de una década.El nuevo jefe de Estado interino deberá completar el periodo hasta el 28 de julio, fecha en la que asumirá quien resulte ganador de las elecciones generales 2026. La primera vuelta está prevista para el 12 de abril y, de ser necesario, el balotaje se realizaría el 7 de junio. Hasta entonces, el Ejecutivo tendrá la tarea de garantizar la organización del proceso electoral y mantener la gobernabilidad.
Antes de la votación en el Congreso de la República, Balcázar afirmó que el país necesitaba “hacer un punto de quiebre” para asegurar elecciones limpias y demostrar que el Perú no está dividido. Sostuvo que cuenta con la experiencia necesaria para propiciar consensos en el tramo final del mandato iniciado en 2021 por Pedro Castillo.
Investigaciones y cuestionamientos
La elección de Balcázar no estuvo exenta de controversias. El congresista afronta investigaciones por presuntos delitos como fraude, estafa, suplantación de identidad, sobornos y prevaricato. Además, su nombre aparece mencionado en la declaración del aspirante a colaborador eficaz Jaime Villanueva, quien señaló un supuesto intercambio de favores con la entonces fiscal de la Nación, Patricia Benavides.Según el testimonio difundido, Balcázar habría ofrecido respaldo para archivar denuncias constitucionales contra Benavides a cambio de designaciones en el Ministerio Público y el cierre de un caso que lo involucraba. Estos señalamientos son materia de investigación y han sido rechazados por el entorno del parlamentario.
Durante su trayectoria, también fue apartado de la judicatura en 2011 por no cumplir requisitos exigidos para el cargo. A ello se suman cuestionamientos por su gestión en el Colegio de Abogados de Lambayeque entre 2019 y 2020, periodo en el que enfrentó acusaciones de uso indebido de fondos. El gremio resolvió expulsarlo de manera definitiva.
Declaraciones que generan rechazo
Otro punto de controversia son sus declaraciones públicas sobre relaciones sexuales entre adultos y menores de edad. En 2023 afirmó que, “mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de la mujer”. La frase generó amplio rechazo en distintos sectores, que recordaron que las relaciones con menores constituyen delito en el país.En redes sociales, el periodista Daniel Yovera citó una intervención reciente del ahora mandatario en la que sostuvo: “No es difícil gobernar un país. ¿Quién ha dicho que es difícil?”. La afirmación fue interpretada por usuarios como una subestimación de la compleja situación institucional.
Las plataformas digitales se llenaron de comentarios críticos y mensajes irónicos tras su designación. El debate se centró tanto en su edad como en los antecedentes judiciales y en la viabilidad de su permanencia hasta el final del interinato.
Un escenario político fragmentado
Desde 2016, cuando culminó el mandato de Ollanta Humala, ningún presidente ha concluido el periodo para el que fue elegido. La sucesión de vacancias, renuncias y destituciones ha marcado el ritmo político de los últimos años. El Congreso ha tenido un rol determinante en estos cambios, ya sea mediante mociones de vacancia o censuras a la Mesa Directiva.El presidente del Consejo de Ministros designado durante la gestión anterior, Ernesto Álvarez, sostuvo que el relevo no debe interpretarse como un episodio de confrontación. Indicó que se trata de un procedimiento institucional y ofreció colaboración para asegurar la continuidad administrativa y la organización de los comicios.
No obstante, el escepticismo persiste. Analistas consultados por distintos medios coinciden en que la legitimidad de un presidente interino depende de su capacidad para mantener acuerdos mínimos en el Congreso y evitar nuevas fracturas. En ese contexto, la advertencia de Rosa María Palacios se suma a una percepción extendida sobre la fragilidad del actual equilibrio político.
Retos inmediatos del nuevo gobierno
El principal desafío será garantizar la neutralidad del Ejecutivo en el proceso electoral y asegurar condiciones de estabilidad económica y social. La incertidumbre política ha tenido impacto en la inversión y en la percepción de riesgo país, factores que inciden en el desempeño macroeconómico.Asimismo, el nuevo mandatario deberá responder a las investigaciones abiertas y a los cuestionamientos públicos que rodean su figura. Su desempeño en las próximas semanas será observado por las bancadas parlamentarias y por la opinión pública, en un escenario donde cada declaración adquiere relevancia.
Mientras el calendario electoral avanza, el país se mantiene atento a la evolución de los acontecimientos. La pregunta sobre si el actual presidente encargado llegará al 28 de febrero, como planteó la analista, se ha convertido en un termómetro de la confianza en la estabilidad institucional.
En un contexto de inestabilidad política sostenida y con antecedentes recientes de cambios abruptos en la conducción del Estado, la permanencia de José María Balcázar dependerá de su capacidad para sostener alianzas y evitar nuevos conflictos en el Parlamento. El tramo final hacia las elecciones generales 2026 se perfila, una vez más, bajo un clima de incertidumbre.




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