
Restricciones en mecanismos de pago y contratos
Según el texto de la licencia emitida por la OFAC, las operaciones autorizadas excluyen expresamente el uso de instrumentos financieros alternativos. La normativa proscribe el pago mediante activos digitales o esquemas de compensación de deuda, en un intento por mantener control sobre los flujos financieros del país sudamericano.Además, la disposición prohíbe la firma de contratos con entidades públicas o privadas de países como China, Corea del Norte, Cuba, Irán y Rusia. Esta limitación en acuerdos internacionales busca restringir la capacidad de Venezuela de establecer alianzas comerciales fuera del marco supervisado por Washington.
La decisión se produce en un contexto de nuevos acuerdos entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la compañía estadounidense Chevron, orientados a incrementar la producción de crudo. No obstante, las autorizaciones no incluyen operaciones directas con la estatal venezolana en términos de pago de deuda o emisión de bonos.
Autorización para negociaciones condicionadas
Una de las licencias permite al Estado venezolano iniciar conversaciones comerciales con terceros países o empresas, con miras a establecer contratos contingentes. Estos acuerdos, sin embargo, deberán contar con la aprobación previa de las autoridades estadounidenses antes de su ejecución.El documento detalla que esta categoría incluye contratos pendientes, propuestas en licitaciones, memorandos de entendimiento y otros instrumentos similares. Todos estos acuerdos quedan sujetos a revisión, lo que limita su implementación inmediata.
Pese a la flexibilización, continúan vigentes las restricciones sobre operaciones relacionadas con PDVSA, sus filiales y empresas mixtas donde tenga participación mayoritaria. También se mantiene la prohibición sobre pagos de bonos o compromisos financieros previos.
Acceso parcial al sistema financiero internacional
La segunda licencia, identificada como la número 57, autoriza ciertas transacciones financieras internacionales vinculadas a instituciones estatales venezolanas. Entre ellas figuran el Banco Central de Venezuela, el Banco de Venezuela, el Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores.Este permiso permite que dichas entidades operen con mayor fluidez en el sistema financiero global, incluyendo el uso de la red SWIFT para procesar pagos y transferencias. La posibilidad de recibir ingresos en divisas sin intermediarios representa un cambio frente a las limitaciones impuestas en años anteriores.
Desde 2017, las sanciones habían generado obstáculos para que tanto el Estado como ciudadanos venezolanos accedan a servicios financieros internacionales. Las nuevas disposiciones buscan aliviar parcialmente esas dificultades, aunque sin eliminar el marco restrictivo general.
Operaciones permitidas bajo supervisión
La normativa contempla la posibilidad de mantener, operar o cerrar cuentas bancarias existentes, así como realizar transferencias, depósitos, cobros, gestión de garantías y seguros. También se autorizan operaciones con tarjetas, cajeros automáticos y billeteras en divisas.El alcance de estas medidas sigue siendo limitado, ya que no se permite la apertura de nuevas cuentas ni la libre disposición de todos los instrumentos financieros. Asimismo, los pagos de salarios y pensiones en moneda extranjera quedan habilitados dentro de los parámetros establecidos.
El anuncio refleja un ajuste en la política de sanciones de Estados Unidos hacia Venezuela, con un enfoque que combina flexibilización operativa y control sobre sectores considerados sensibles. Mientras se abren espacios para ciertas transacciones, se mantienen barreras en mecanismos alternativos de pago y en la firma de acuerdos con países específicos.




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