
Una verificación que revela tensiones
Durante diciembre, equipos del INEI recorren distintos distritos para contrastar los datos levantados por los censistas. La institución asegura que este procedimiento es rutinario, pero el propio jefe del organismo, Gaspar Morán Flores, admitió que existen zonas donde la cobertura no alcanzó las metas esperadas. En ese contexto, el Censo en Línea se volvió la última oportunidad para completar la ficha electrónica hasta el 30 de noviembre.El llamado del INEI es claro: completar el formulario es crucial para alcanzar el 100 % de cobertura nacional. El proceso, explicó Morán, es simple y seguro: basta ingresar el DNI o Carné de Extranjería para obtener el Código Único de Vivienda (CUV). Si el ciudadano no lo tiene, puede generarlo con un número de celular o correo electrónico. Este mecanismo, resaltó, permite atender a inquilinos, residentes temporales y personas que no recibieron al censista.
Un distrito en la mira
Pese a que Arequipa superó el 107 % de viviendas programadas, el distrito de Acarí, en la provincia de Caravelí, sigue sin ser censado. Es la única localidad del país en riesgo de quedar fuera de los resultados oficiales. Según Morán, la situación es preocupante: sin datos actualizados, el distrito podría perder visibilidad en la planificación de servicios básicos y proyectos públicos. El llamado fue directo: participar de inmediato para evitar que Acarí quede sin un diagnóstico real de su población.La alerta generó inquietud, especialmente porque la falta de censos afecta decisiones de inversión, infraestructura y programas sociales. Para especialistas consultados, si un distrito queda fuera del registro completo, el impacto se arrastra durante años. No se trata solo de cifras: son recursos, prioridades y políticas que podrían diseñarse a ciegas.
Cierre inminente y dudas persistentes
El INEI insistió en que completar el Censo en Línea toma cerca de 30 minutos y puede realizarlo un informante por todo el hogar. La institución remarca que se trata de un deber cívico, pero para ciudadanos y académicos el reto real es garantizar que los datos finales reflejen la realidad del país tras años de cambios acelerados por la pandemia y la migración.Mientras el calendario avanza, las líneas telefónicas de orientación continúan atendiendo consultas para quienes aún no se han registrado. El cierre definitivo del formulario, este 30 de noviembre, marca el último tramo de un proceso clave para redefinir la fotografía estadística del Perú.
Lo cierto es que, con zonas rezagadas y un operativo poscensal en marcha, el país entra a la etapa final del censo con la expectativa puesta en abril de 2026. Para entonces, el Perú debería saber con precisión cuántos somos, dónde estamos y cómo vivimos. La pregunta es si la cobertura logrará estar a la altura de ese objetivo.




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